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Dieta mediterránea para evitar infartos

La dieta mediterránea reduce a la mitad el riesgo de padecer afecciones cardiovasculares, según demuestra un estudio llevado a cabo por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El análisis, que se realizó con la colaboración de 17 grupos de investigadores españoles, fue presentado por el coordinador del proyecto, Ramón Estruch, especialista en Medicina Interna del Hospital Clínico de Barcelona.
Ya se sabía de lo beneficioso de la dieta mediterránea, pero ahora un estudio científico lo corroboró.
En su fase piloto, el PREDIMED hizo un seguimiento a 772 personas con alto riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y demostró que este tipo de dieta, complementada con aceite de oliva virgen o frutos secos, reduce en pocos meses los índices del colesterol malo y otros factores de riesgo cardiovascular.
Es un estudio pionero en este campo que pretende demostrar la incidencia de esta dieta en las enfermedades del corazón y en la prevención del cáncer.
En su primera fase se escogieron personas con edades comprendidas entre los 55 y los 80 años, y, aunque no habían sufrido ningún problema cardiovascular, sí tenían un alto riesgo de padecerlo, ya que presentaban hipertensión, tabaquismo, diabetes o colesterol alto.
Posteriormente, se hizo una división en tres grupos con dietas diferentes. El primero con una dieta baja en grasas como la que recomiendan los expertos para pacientes con este tipo de dolencias.
Las otras dos dietas eran de tipo mediterráneo, una con un suplemento de aceite de oliva y otra de frutos secos, en concreto, avellanas, nueces y almendras. Después de tres meses, se constató la mejora en los sujetos que seguían las dos últimas dietas, con una disminución de la presión arterial, de la glucemia y del conocido colesterol malo, además de una subida del colesterol bueno, hecho diferencial con otras dietas, que se debe al aceite.
A la luz de los resultados conseguidos en sólo tres meses, el coordinador del proyecto afirmó estar esperanzado.
“Podremos reducir el infarto de miocardio y otras afecciones del corazón”.

Comer sano
El macroestudio sobre la Prevención con Dieta Mediterránea cuenta con la participación de más de 200 centros de salud repartidos en ocho comunidades autónomas españolas, y continuará con el seguimiento completo de la intervención dietética en 9.000 pacientes durante cuatro años, tiempo en el que se pretende convertir en evidencia los resultados avanzados.
Los especialistas que intervienen en este estudio destacaron la importancia de la alimentación de tipo mediterráneo, donde es básico el elevado consumo de cereales, frutas, verduras y legumbres.
Recomendaron moderar el consumo de pescado y carnes, y apuntaron los beneficios del consumo de aceite de oliva virgen y de frutos secos, en concreto de las nueces, así como la necesidad de realizar ejercicio físico diario.

Los frutos secos no engordan

Estas primeras conclusiones apuntan que una dieta suplementada con un mínimo de 50 gramos (tres cucharadas soperas) de aceite de oliva virgen y 30 gramos de frutos secos no provoca variación del peso corporal.
Asimismo, se ha apreciado una reducción significativa de la presión arterial y de la resistencia a la insulina de los pacientes.